18 feb 2009

La estatua de Buendía

En 1984 fue asesinado el periodista Manuel Buendía, con quien no sólo tengo la profesión en común, si no también el origen. Buendía nació en Zitácuaro, Michoacán, como yo.
Hoy, 19 de febrero de 2009, fue concedido un amparo definitivo a Rafael Moro Ávila, quien durante casi 25 años estuvo detenido como presunto homicida del periodista michoacano.
Moro Ávila saldrá hoy de prisión y no faltará quien reactive los señalamientos sobre las oscuras circunstancias de su muerte.
Pero las versiones oficiales en México nunca han estado sujetas a modificaciones, ni si siquiera a las que pudieran estar sustentadas en evidencias supervinientes que le den claridad a los hechos.
Yo me conformaría con saber que la autoridad municipal en Zitácuaro se decide, por piedad de Dios y de una vez buena chingada vez, a sacar de los rincones mugrosos del olvido (donde se encuentra hoy) la estatua de mi colega periodista, de mi paisano, y le encuentra un lugar mejor, más digno.


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